domingo, 14 de julio de 2019

Silverstone.- Esta es la F1 que queremos

A pesar del nuevo doblete de Mercedes al que nos tiene acostumbrados este año, hoy hemos presenciado una de las carreras más bonitas de los últimos años y nos ha dejado emociones de todos los colores; batallas espectaculares, duelos cuerpo a cuerpo e incidentes que darán mucho que hablar.

La salida ha sido limpia, pero nos ha dejado unas primeras vueltas de infarto a cargo de los dos Mercedes. Hamilton había cedido la pole a su compañero por culpa de un error en su primera vuelta de clasificación de la ronda final del sábado y el ansia por hacerse con la victoria en su casa, le ha llevado a realizar una actuación espectacular en las primeras vueltas, sin desmerecer la defensa que ha realizado Bottas, que tras verse adelantado por el inglés, ha sido capaz de deshacer la maniobra para volver a recuperar la primera posición.

Pero la batalla por excelencia la han protagonizado los mismos que pelearon por la victoria en Austria. Está claro que estos dos jóvenes pilotos son el futuro de la F1. Durante veinte vueltas han mantenido un mano a mano increíble y no podría decirse cuál de los dos tiene más mérito. Es verdad que Max tenía las de ganar porque se veía beneficiado por el uso de DRS en las dos zonas permitidas del circuito, pero el hambre que demuestra este piloto está fuera del alcance de los demás. El adelantamiento llegó, pero tuvo que ser en boxes, cuando ambos coches pararon al mismo tiempo para cambiar sus gomas. Salieron emparejados, con el coche de la bebida energética un metro por delante del cavallino. Ahora el que tenía que atacar era el monegasco y lo hizo, vaya si lo hizo. No era tan agresivo, pero sí más limpio, más eficaz, porque el lance no se hizo esperar tanto. En la primera oportunidad que tuvo, se echó encima del holandés y acabó pasándole. A partir de ahí, nos dejaron lo mejor. Max lo intentó por todos los lados. Durante las siguientes vueltas dio la sensación que Leclerc se vería superado por el holandés en cualquier momento, sin embargo el joven monegasco parecía tener ojos para ver lo que sucedía por detrás y una tras otra abortaba las ocasiones de Max.

Y la batalla que nos estaban dando estos dos pilotos hubiera seguido así toda la carrera de no ser por el safety car que apareció como consecuencia de una salida de pista de Giovinacci. Nadie se acordaba de los dos Mercedes, pero esta circunstancia favorecía a Hamilton, que aún yendo por delante, todavía tenia que parar a cambiar gomas. Lo hizo aprovechando la entrada del coche de seguridad en pista, por lo que el cambio de gomas le salía mas barato y volvía a pista definitivamente por delante de su compañero. Y aquí llegó el descalabro para Leclerc. Los de Red Bull llamaron a Max para un segundo cambio de gomas. El monegasco, al ir por delante, perdió la opción y los de Ferrari solo pudieron llamar a Vettel en esa vuelta. Era evidente que el cambio bajo coche de seguridad, era más barato y acabaron llamando a Leclerc en la siguiente vuelta, aunque eso le dejara por detrás de los dos Red Bull. Con los coches agrupados, volverían las oportunidades, pensaron los de Maranello.

Otro de los beneficiados por el coche de seguridad, fue Carlos Sainz, que cuando se relanzó la carrera ocupaba la séptima posición, justo por detrás del monegasco. Hamilton, Bottas, Vettel, Gasly, Verstappen, Leclerc, Sainz, Ricciardo,… era el orden en ese momento.

Leclerc tenia muy bien aprendida la lección de Austria, yo diría que todavía la tenía en su retina y sabiendo que aquella maniobra no fue sancionada y sí juzgada como un lance de carrera, le devolvió una maniobra casi calcada a su joven rival. Fue por dentro, como la de Max en Austria, le achuchó hacia fuera, como sucedió en Austria, e incluso le toco y le echó fuera de la pista como sucedió allí. La diferencia es que Max no levantó el pie y salió paralelo, acabando por mantenerse delante del monegasco. Gasly acabó dejando pasar a su compañero, o al menos así pareció a los ojos de los espectadores y desde ese momento se ocupo de parar al de Ferrari. Leclerc pasó a Gasly en una maniobra perfecta, pero para cuando lo hizo, Max ya había llegado a Vettel y estaba dispuesto a zampárselo a la primera de cambio. Así lo hizo, pero Vettel vio la oportunidad de devolverle el adelantamiento por dentro y soltó los frenos. Max cerró la puerta y alemán se lo llevó por delante en una maniobra por la que, mas tarde, pediría disculpas. El incidente dejó a Max en la quinta posición, después de sacar el coche de la puzolana y otra vez por detrás de su compañero, pero con el coche tocado y sin posibilidades de lanzar un ataque final. Vettel lo pagó más caro y el cambio de su morro le relegó a las ultimas posiciones de la parrilla.

Y para redondear esta carrera de la que nos acordaremos por mucho tiempo, la guinda la puso Carlos Sainz, que fue capaz de mantener a Ricciardo como lo hizo Alonso con Schumacher en Imola durante trece vueltas. El australiano con DRS y el español ocupando los espacios y saliendo siempre con mejor tracción que su contrincante, fue capaz de cruzar la linea de meta en sexta posición cuando salía decimotercero.


Esta es la F1 que queremos y sin duda los dos protagonistas de hoy nos darán estas alegrías en muchas mas ocasiones. Enhorabuena

domingo, 12 de mayo de 2019

Montmeló.- Cinco de Cinco

Este fin de semana se ha celebrado la quinta prueba del mundial en el circuito de Montmeló, en Barcelona y con el de hoy ya son cinco los dobletes de Mercedes en las cinco primeras carreras de la temporada. Mercedes se muestra imbatible y tranquilo porque no hay nadie que sea capaz de meterle presión y sus cinco dobletes los han logrado sin temblar, sin miedo y sin que nadie sea capaz de ponerles en aprieto. Este inicio de temporada, me recuerda a la segunda parte de la temporada 2013, donde Sebastian Vettel obtuvo 10 victorias en las últimas 11 pruebas del campeonato. Si todo sigue igual, cosa que así pinta, Mercedes logrará alzarse con el campeonato de constructores y Hamilton levantará su sexto titulo mundial, quedándose a un paso del mito.

Ferrari no da una. Mattia Binotto aporta tranquilidad, pero no es un buen estratega. Todos los buenos augurios de la pretemporada, se han convertido en malas sensaciones a raíz de la rotura de motor de Charles Leclerc en la primera prueba del campeonato, cuando todo apuntaba a la primera victoria del novato en su primera carrera con la Scuderia. Desde aquella ocasión solo ha habido dudas en la toma de decisiones que les han llevado o bien a equivocarse o tomarlas cuando ya era tarde. Tal ha sido el caso de hoy. Han tardado en dejar pasar a Leclerc, después de que Vettel no tuviera ritmo al haber hecho un plano en la curva uno en su pelea con los dos Mercedes. Y después han tardado en dejar pasar a Vettel cuando, con gomas mas blandas, tenía mejor ritmo que su compañero. Y tampoco aciertan cuando con el coche de seguridad en pista y a falta de quince giros, deciden cambiar los duros de Leclerc, por medios, cuando los blandos hubieran sido mejor opción para, bien atacar a Vettel o bien defenderse de Gasly, que estuvo a punto de arrebatarle la posición al relanzarse la carrera.

En cualquier caso, todos están lejos de los coches plateados y cuando todas las esperanzas apuntaban a las mejoras traídas a este gran premio, los de Brackley, sin anunciarlas, han sido capaces de meterles medio segundo a sus inmediatos rivales en clasificación para después pasearse en carrera, sin que nadie fuera capaz de inquietarles. Veremos que pasa en las siguientes pruebas, pero hoy por hoy la sensación de superioridad de las flechas plateadas es tremenda y no parece que nadie, sea capaz de ponerles en apuros


Buena actuación de Carlos Sainz, que saliendo desde la decido tercera posición de la parrilla, ha acabado octavo, en una carrera en la que los cinco puestos ganados, han sido ganados a pulso en maniobras de adelantamiento y en dura pelea con sus rivales.

domingo, 31 de marzo de 2019

Sakhir.- Leclerc roza la gloria

Mercedes ha enseñado su estrella y ha terminado pescando en rio revuelto en un Gran Premio en el que han vuelto a hacer doblete para desgracia del monegasco, al que su motor le ha abandonado a once vueltas del final.

Leclerc no salió bien y perdió la posición, primero con Vettel y luego con Bottas, pero lejos de conformarse recuperó ambas posiciones en los primeros compases de carrera. A partir de ahí puso distancia sobre Vettel y los dos Mercedes para realizar una carrera en solitario hasta que a once vueltas del final abrió la radio para decir: “algo extraño pasa en el motor”. Lo extraño es que  perdió por completo la potencia extra que le proporciona el motor eléctrico de su monoplaza, lo que le supuso perder entre cinco y siete segundos por vuelta. A partir de ahí solo queda la resignación y pensar en el trabajo bien hecho. Las ocasiones llegarán.

Vettel, salió bien, pero acabó haciendo una carrera mediocre. Nunca tuvo el ritmo de su compañero y peleó con Hamilton mientras pudo, pero acabó perdiendo la trasera de su monoplaza al ser adelantado por el ingles y dio al traste con todas sus aspiraciones. El plano que le hizo a sus gomas le provocó tal vibración en recta que el ala delantera colapsó y acabó entrando en boxes para reparar los daños. El alemán acabó quinto con un coche ganador.

Carlos Sainz, que había clasificado séptimo, tampoco ha tenido suerte. Salió bien y se mantuvo muy cerca del Red Bull de Verstappen, hasta que en su primer intento por sobrepasarle, ambos monoplazas se tocaron y la peor parte se la llevó el español, que pincha la delantera derecha. No sería esa su única desgracia, pues mas tarde tendría problemas con su caja de cambios.


Charles Leclerc ha acaparado la atención de todos los medios y si su coche no hubiera tenido problemas, habría acabado llevándose la carrera en su segunda actuación con el Ferrari. Hamilton le consoló al bajarse del coche antes de celebrar su triunfo con el equipo. Bonito gesto que algo ayudaría al joven piloto de cara a sobreponerse de la decepción. Seguro que tendremos mas ocasiones para disfrutar del talento de este joven piloto.

sábado, 30 de marzo de 2019

Bahréin.- Clasificación

Pues no, no es más de lo mismo; los Mercedes se quedaron a tres décimas del primer Ferrari en la sesión de clasificación del sábado. Leclerc se mantuvo delante del resto de sus rivales en todas las sesiones de test, excepto en FP2 y marcó la pole el sábado por delante de su compañero y de los dos coches de Brackley. Monsieur Leclerc aprende de cada acción, es humilde, pero muy fuerte en lo sicológico, es frio y calculador , maduro en sus decisiones y aguanta muy bien la presión; en definitiva, es un maestro. 

Y no, no es prematuro hablar de ello, pues a este joven piloto le esperan días de gloria en esta, la categoría reina del automovilismo; llegó a la F3 y dominó, subió a F2 y arrasó y ahora en F1, después de una temporada con un coche en desarrollo, sube a Ferrari y en su segundo GP, logra la pole. Vettel se pondrá las pilas sin duda, no hay que olvidar su veteranía y posiblemente mantenga al novato a raya en más de una ocasión, pero la magia de este chico nos dará mas alegrías de las previstas y dejará extasiado a mas de uno a lo largo de esta temporada. 

domingo, 17 de marzo de 2019

Australia.- El inicio de lo mismo

Este fin de semana ha arrancado la temporada de F1 en el circuito de Albert Park, en Melbourne, en la carrera que marca la primera prueba del calendario desde hace ya algunos años.

En los test de invierno celebrados en Montmeló, los Ferrari, se habían mostrado como los favoritos al dominar prácticamente todas las sesiones. Los Mercedes no se habían enseñado, pues siempre estaban medio segundo por detrás de los coches rojos. El sábado quedaron las cosas claras entre los dos equipos aspirantes al titulo, al tiempo que ponía a cada uno en su sitio de cara al resto de la temporada, por más que cada uno de ellos se escudara en el día de la carrera para mantener aún vivas sus esperanzas. Valteri Bottas marcó un extraordinario 1'20’'598 al inicio de la Q3 dejando al primer Ferrari a siete décimas de distancia, pero por si no estaba claro, Hamilton se despachó con un tiempo de 1'20’'486 para dejar las cosas bien claras al resto de los equipos. Verstappen con su nuevo motor Honda, se coló cuarto, por delante del segundo coche de la escuadra italiana. A continuación, los Haas y tres décimas más atrás, el resto del mundo separados por tan solo siete décimas y encabezados esta vez por Lando Norris y su McLaren. Los Williams, siguen estorbando en esta ecuación y marcan los últimos puestos a casi segundo y medio de su inmediato predecesor.

La carrera se lanzó a la hora señalada, pero el liderato le duró a Hamilton solo unos pocos metros. Bottas salió de forma magistral para ponerse al frente antes de llegar a la primera curva. A partir de ahí, fue un paseo para el finlandés que acabó 24 segundos por delante de su compañero y con una sola cosa en la cabeza, coger el punto extra que conseguiría aquel que marcara la vuelta rápida de entre de los diez primeros. Marcó vuelta rápida tras vuelta rápida durante toda la prueba y al final se la acabó llevando, sin duda por un error infantil de estrategia por parte de los de Maranello.

Tercero fue Verstappen que en esta ocasión demostró ser un claro candidato a ponerles las cosas difíciles a los de Brackley; acosó a Hamilton hasta ponerse a tiro de DRS, pero una pequeña salida de pista en el intento, le hizo conformarse con la posición. En la vuelta 30, con gomas 12 vueltas más jóvenes que las de Vettel, demostró que en este circuito si se puede adelantar, si el que lo hace es él. Limpio, sin aspavientos, se deshizo del alemán y se fue a por el inglés. Ambos rivales habían parado pronto; el primero para tener opción a un undercut y el segundo para defender la posición de esa maniobra. Es posible que esta temprana entrada en boxes (vuelta 14 de 58), dejara a ambos sin opciones de cara a la lucha en las últimas vueltas. Leclerc entró en la vuelta 28, lo que le permitió acosar a su compañero a falta de ocho vueltas para la bandera a cuadros.

Y es aquí donde se equivocó Ferrari. Desde el muro le dijeron que se mantuviera por detrás de Vettel. Por qué?, si se trata de la primera carrera y los primeros puntos a repartir, no debería haber favorito en el equipo, por más que Vettel sea su referente. Por otro lado, si el equipo no le deja pasar, por qué no le mete a boxes para ponerle gomas nuevas y marcar con ellos la vuelta rápida. Un punto más para el monegasco le seguía manteniendo por detrás del supuesto jefe de filas al tiempo que le arrebataba un punto seguro a su rival por el titulo de constructores. En Maranello, las aguas correrán turbias esta semana y la prensa italiana, sin duda, se encargará de enturbiarlas más.

Mercedes ha empezado la temporada mejor de lo que lo hizo el año pasado. Todavía es pronto para vaticinar, pero si tuviéramos que fijarnos en lo visto durante este fin de semana, se podría decir que las cartas están echadas y esto no sería más que el inicio de una nueva temporada redonda para las flechas plateadas. Ojalá no sea así y las próximas citas nos dejen ver una pelea más reñida en los primeros puestos.

Carlos Sainz que el sábado había clasificado P18 al ser obstaculizado por Kúbica, abandonó en la vuelta diez, al romper el motor de su monoplaza, cuando rodaba decimocuarto. Sin duda un puesto que le habría llevado a los puntos a juzgar por el resultado obtenido por sus rivales.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Yas Marina.- "Hasta Siempre", Fernando

Yas Marina, el circuito donde la errónea estrategia de su equipo le privó de su tercera corona, ha sido el escenario de la despedida de la Formula Uno de Fernando Alonso. Yas Marina le ha devuelto las emociones en el día de su retirada. Se ha despedido con su Mclaren jalonado por el Mercedes de Lewis Hamilton y el Ferrari de Sebastian Vettel, en una imagen emotiva y de un valor extraordinario. Once títulos del mundo, daban a la limón la vuelta de honor al circuito, para después fundirse en un abrazo de despedida. No sé si será un “Hasta Luego” o si será un “Hasta Pronto”, de lo que sí estoy seguro es que se trata de un “Hasta Siempre”, pues Fernando ha pasado a formar parte de la historia de este deporte y siempre será recordado como una de sus figuras mas relevantes de sus 68 años de historia.

Si vuelve o no, eso lo dirá el tiempo y las circunstancias, pero lo que no podremos perder son sus 2 títulos mundiales, 3 subcampeonatos, 32 victorias, 22 pole positions, 23 vueltas rápidas, 97 podiums y 1767 vueltas en cabeza en sus 83.882 kilómetros recorridos por los circuitos de el gran circo de la formula uno. Hoy por hoy, decimos adiós un a grande con la esperanza de que un día vuelva, aunque solo sea para devolver la ilusión a sus seguidores.

Y con la despedida de Alonso, igualmente se cierra este blog y sus nueve años de crónicas que lo han acompañado carrera tras carrera desde que anunció su fichaje por Ferrari. Vestirse de rojo es la aspiración de cualquier piloto, un hito en su trayectoria y un motivo de satisfacción personal para escribir sobre sus victorias y sus derrotas, sus alegrías y sus frustraciones, sus logros y sus fracasos. Y pese a sus fracasos hemos aguantado estos últimos años con McLaren, pensando en que todo volvería a su lugar en cualquier momento y volveríamos a ver a Fernando subido a lo más alto del podio. No ha podido ser y los cuatro años vividos con los de Woking han sido una autentica condena. Quitarse de la cabeza esta etapa para volver a coger fuerzas, quizás sea la opción elegida por nuestro piloto para hacer borrón y cuenta nueva y volver a los circuitos para disfrutar, alejado ya de los malos tragos y las malas sensaciones. Volver a coger un F1 para volver a vivir sus ilusiones… quién sabe.

HASTA SIEMPRE, FERNANDO!!!!

jueves, 15 de noviembre de 2018

Max se exhibe en Brasil

El pasado fin de semana se ha celebrado la penúltima carrera del campeonato en el circuito de Carlos Pace, en Interlagos, Brasil. Y hemos asistido a una de la pruebas más entretenidas de la temporada, pues la guinda esta vez la volvieron a poner los dos Red Bull en manos de Verstappen y Ricciardo.

Los Ferrari habían calificado con neumáticos más duros que sus rivales, confiando en su mejor rendimiento para alargar la parada y atacar al final. La salida marcó la diferencia. Valtteri Bottas con su mejor tracción, desbordó a Sebastian Vettel, pues a pesar de la tardía frenada del alemán, la adherencia estaba al lado del finés que acabó segundo al terminado de la primera curva. Por detrás apareció Max Verstappen, desde la quinta plaza, para comenzar con una exhibición que nos dejaría los mejores adelantamientos durante prácticamente todas las fases de la carrera.

Comenzó por adelantar a Kimi al termino de la curva dos. Perdió el puesto en la recta de atrás gracias al mejor motor del Ferrari y al rebufo que le prestaba el holandés. Pero a partir de ahí comenzó la exhibición del joven piloto; con DRS o sin él, por fuera o por dentro, pero siempre en la curva 1, Max eligió ese sitio para quitarse de forma insospechada a todos los rivales que se pusieron en su camino. Primero fue Kimi, por el exterior al inicio de la tercera vuelta. Un giro después fue Vettel, con ambos usando DRS, por mor de una frenada tardía y tirándose por el interior como un poseso y tras unas pocas vueltas, en la 10 cayó Bottas para ponerse segundo y demostrar que no solo el Red Bull era el mejor coche del día, sino que iba a por la victoria.

Ferrari amagó con entrar y a Mercedes le entraron las prisas. Metió a Bottas a boxes para evitar el acoso de los de Maranello. Hamilton entró en la vuelta siguiente pero los dos Red Bull se quedaron fuera gracias al magnifico ritmo que mantenían con los superblandos y de esa manera empezaron a construir su segunda parte de la carrera. Hamilton no lograba un buen ritmo con sus gomas nuevas y Max le arrebataba poco a poco la ventaja. A media carrera, poco después de que pararan los Ferrari, Max entró a boxes y aunque salió a tres segundos del inglés, sus gomas y sus manos, se encargarían de reducir esa diferencia hasta que en la vuelta 39, adelantó a Hamilton en plena recta. Con una firme defensa en la recta de atrás, Max certificaba el liderato y prácticamente sellaba la victoria.

Lo que pasó entonces entra en el terreno de las cosas que tiene la Fórmula Uno. No fue la fiabilidad, el talón de Aquiles de Red Bull. No fue el cielo, que aguantó sin descargar a pesar de estar amenazante durante toda la tarde. Fue, tal vez, esa fortuna que ha parecido acompañar durante casi todo el año a Hamilton. O fue, tal vez, el karma familiar. Hace 17 años, Jos Verstappen, el padre de la criatura, se llevó puesto a Juan Pablo Montoya el día en que el colombiano, en apenas su tercera carrera, iba a conseguir su primera victoria. Jos acababa de ser doblado, pero en la frenada arrolló a Montoya y acabó con la carrera de ambos. En esta ocasión, Esteban Ocon también tenía una vuelta perdida, pero en su caso el doblaje se produjo en boxes; Ocon salió del pit lane unos metros por detrás de Max y, con superblandos nuevos, tenía dos vueltas mágicas. Al final de la segunda, su ritmo era tal que podía desdoblarse de Verstappen. Y entonces, surgieron las preguntas. ¿Por qué Ocon intentó recuperar la vuelta frente a Max, si en la siguiente curva hubiera recibido banderas azules y a la siguiente vuelta, con las gomas ya habiendo perdido su toque, hubiera sido rebasado?. ¿Por qué ocho años después de la introducción del DRS, un sistema pensado para cambios de posición, sigue vigente lo que es claro error, y es que un líder puede activarlo para doblar y un doblado puede activarlo para desdoblarse?. Incluso algunos se preguntan: ¿por qué Verstappen decidió cubrir su posición y luchar, en vez de dejarle marchar?. Lewis, antes de subir al podio, le dijo a Max una realidad difícil de aceptar, “tu eras el que más tenías que perder”. Y es que es muy complicado saber, como sabía Verstappen, que llevaba razón, que lo que hizo Ocon es irracional, que el holandés no tenía la culpa…. y sin embargo no tomó la decisión correcta. Todo el mundo se ha preguntado qué le pasó a Ocon por la cabeza, casi todo el mundo dicen que el culpable es él y no el #33…. pero solo la experiencia te hace darte cuenta que en ocasiones es mejor perder una batalla, aunque la razón te asista, y ganar la guerra.

Después de ese momento, la carrera perdió el sentido. Verstappen, con un coche dañado, aún hizo el milagro de ponerse a 1 segundo de Hamilton, pero el triunfo era imposible. Ricciardo, saliendo desde el puesto 11 de la parrilla y con menos soltura que Max al principio de la carrera, se quitaba a todos los de delante hasta llegar a Vettel y adelantarlo con un brillante exterior y a Bottas con su querida frenada tardía y se quedaba a tiro de podio, el cual finalmente fue para Raikkonen.

Pero nada de eso importaba ya, todos seguíamos estupefactos ante lo que acabábamos de ver. Una actuación legendaria, una victoria para el recuerdo nos acababa de ser arrebatada por un error impropio de un Ocon que en estos 2 años se ha caracterizado por no cometer apenas fallos y que se está despidiendo de la Formula Uno de una manera con la que pocas puertas se la abrirán para su futuro inmediato. Lo que pasó después, empujones incluidos, no hizo sino afear lo que había sido un espectáculo mayúsculo del #33 hasta que se bajó del monoplaza. Con apenas 21 años, todavía quedan días en los que se puede aprender. Solo cuando Max termine de alcanzar a ese piloto al que tanto se parece, Lewis Hamilton, comprenderá cómo, con 33 años, se puede ganar una, otra y otra carrera como por ensalmo. Incluso en lo que, según dicen desde el equipo, fue una carrera al limite del motor (“el fallo era inminente”), todo le salió de cara al pentacampeón del mundo.

fuente: diezcilindros.com

La FIA decide entregar el titulo de 2021 a Max Verstappen

La carrera se relanzaría, si lo hacía, tras el SC. Pero de forma totalmente inverosímil, se decidió en la vuelta 56 que no se dejaría desdob...